China confirma la detención del presidente de Interpol. En el comunicado oficial no se precisan las causas del arresto del funcionario, ni si había vulnerado algunas de las normas del Partido Comunista.

China acusa al expresidente de Interpol, Meng Hongwei, detenido en el país asiático, de haber recibido sobornos, según ha informado el Ministerio de Seguridad Pública en un comunicado. El ministro de Seguridad Pública, Zhao Kezhi, convocó un comité del Partido Comunista para informarle de la acusación contra Meng por “aceptar sobornos” y “violar la ley”, ante lo que el comité mostró su “apoyo unánime” a la investigación y a la lucha anticorrupción encabezada por el presidente Xi Jinping.

Las autoridades chinas destacaron que la presunta corrupción de Meng ha puesto “en grave peligro” al partido y a la Policía, por lo que ahora se formará un grupo de trabajo para perseguir a aquellos que participaron con Meng a la hora de cometer estos delitos. “Cualquier persona que viole la ley debe ser severamente castigada“, recordó el ministerio, que insistió en que “solo él [Meng] tiene la culpa de estar bajo investigación”.

Las autoridades chinas confirmaron este domingo la detención de Hongwei, que llevaba desaparecido desde el 29 de septiembre, por presunta “grave violación de la legislación estatal”. Mientras, la Interpol ha anunciado que ha recibido la renuncia “con efecto inmediato” de su presidente.

El Gobierno francés abrió el viernes una investigación después de que la esposa de Meng Hongwei denunciase su desaparición. Meng partió el pasado 29 de septiembre de Francia (donde la Organización Internacional de Policía Criminal Interpol tiene su sede en Lyon) con destino China y desde entonces había sido imposible contactar con él.

“Se lo llevaron” las autoridades disciplinarias del Partido Comunista para ser interrogado “tan pronto como aterrizó en China”

Fue el diario independiente hongkonés ‘South China Morning Post’ quien informó el mismo viernes que Meng estaba “bajo investigación” en el gigante asiático, aunque “no estaba clara” la razón ni el lugar en el que se encuentra retenido, según una fuente no identificada citada por el periódico. “Se lo llevaron” las autoridades disciplinarias del Partido Comunista para ser interrogado “tan pronto como aterrizó en China”, añadía el diario.

Tras varios días de silencio, la Comisión Nacional de Supervisión (el órgano anticorrupción chino) informó este domingo en un breve comunicado de la detención de Meng, quien fue viceministro de Seguridad Pública del Gobierno chino hasta su nombramiento como máximo responsable de Interpol, en noviembre de 2016, señala ese medio de Hong Kong.

En el comunicado oficial no se precisan las causas de la detención de Meng ni si había vulnerado alguna de las normas del Partido Comunista, como la Comisión Nacional de Supervisión se refiere a los presuntos casos de corrupción que somete a investigación. Según el ‘South China Morning Post’, el pasado 30 de septiembre se celebró una reunión de altos dirigentes del Partido Comunista chino en la que el ministro de Seguridad Pública, Zhao Kezhi, dio detalles de una conversación que mantuvo con Ding Xuexiang, jefe de gabinete del presidente chino, Xi Jinping, en la que al parecer se hizo hincapié en la urgencia de incrementar la vigilancia contra la corrupción.

Por su parte, en una rueda de prensa este domingo en la ciudad francesa de Lyon (donde se encuentra la sede central de Interpol), la esposa de Meng, Grace, expresó su temor por la seguridad de su marido, de quien dijo que cree que se encuentra en peligro, y pidió la ayuda de la comunidad internacional para aclarar su paradero.

Grace Meng explicó que el pasado 29 de septiembre recibió dos mensajes SMS inquietantes de su marido y desde entonces no ha tenido noticias suyas. En el primero, Meng le pedía que “esperase su llamada”, y más tarde llegó otro mensaje con tan solo un emoticono que representa una situación de peligro, según el diario francés ‘Le Progrès’.

Meng, de origen chino y elegido para el cargo en noviembre de 2016 en sustitución de la francesa Mireille Ballestrazzi, fue viceministro de Seguridad Publica de China y tiene casi 40 años de experiencia en justicia penal y vigilancia policial en este país, según indica la página web de la Interpol. Considerado un peso pesado del Partido Comunista chino, su nombramiento creó gran malestar entre las organizaciones defensoras de los derechos humanos, que consideran que Pekín se sirve de Interpol para perseguir a opositores al régimen. Desde hace años, Pekín ha intentado emplear la ayuda de otros países para arrestar y deportar a China a ciudadanos a los que acusa de crímenes como corrupción y terrorismo.

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